Constituido el ayuntamiento en diciembre de 1888 y constituido con personas de todos los partidos, pero formando la mayoría los individuos qué militan en las filas del partido fusionista; los hombres todos que constituyeron la administración municipal, tuvieron el deseo dé procurar el remedio a tantos males como hemos enumerado en nuestros números anteriores, y la abnegación suficiente para ocupar un puesto donde solo sinsabores podían recogerse; pero fue vano e inútil su empeño. Para lograr remediar los males que existían era necesario que se reformasen las costumbres adquiridas por este pueblo durante tantos años de una administración desacertada; era necesario que se rebajase el cupo asignado a este pueblo por consumos; cupo que había sufrido considerable aumento durante la administración fusionista y en virtud de las reformas introducidas en este impuesto por el Ministro de Hacienda Sr. Camacho: era necesario que se obligase a este vecindario a satisfacer los repartos múltiples que yacen tranquilamente en el ayuntamiento; era necesario separar el territorio de la isla de Formentera de nuestro municipio; era necesario que el vecindario ó al menos parte de él acudiese a satisfacer las cuotas asignadas en los repartos; cosas todas para las cuales se necesita mucho tiempo, mucha constancia, firme voluntad; reforma completa de costumbres imposibles de llevar a efecto con el concurso solo de unas cuantas personalidades: para obtenerlo es necesario el concurso de todos, administradores y administrados. Hubo de limitarse la nueva administración a procurar el orden administrativo, a reclamar la rebaja del impuesto de consumos que ofrece generales dificultades, efecto de las disposiciones legales dictadas durante la época en que fue Ministro él Sr. Camacho y ante las cuales hubieron de estrellarse los nobles propósitos de nuestro actual representante en las cortes y los trabajos practicados por el mismo en unión de otra persona que también ha representado a esta isla durante muchos años; que siempre ha mirado con especial interés cuanto a esta se refiere, y al cual debe nuestro país no pocos beneficios.

En nuestro primer artículo vimos la herencia que el partido conservador había legado al partido progresista, hoy fusionista, y en la serie de artículos publicados después hemos analizado como ha ido formándose el estado actual de nuestro municipio y la participación que en este desenvolvimiento de hechos, en esta manera de ser cabía al partido conservador: probado queda que éste desde 1868 ninguna influencia ha ejercido en los distritos de este municipio, ni aun siquiera en aquella época corta en que fue mayoría; que toda la gloria ó la responsabilidad desde 1868 cabe al partido fusionista. Y esto que estaba en la conciencia de todos los habitantes de esta isla, ha sido preciso que lo consignásemos nosotros, no con el objeto de producir molestia en ninguno de los hombres que han figurado en nuestra administración municipal; sino a causa de las excitaciones que nos dirigía antes, al emprender nuestra tarea, él órgano del partido fusionista que después desapareció del estadio de la prensa. Este fue el móvil que nos impulsó. Y dé nuestro trabajo se desprende como no podía menos de desprenderse que fue pingüe la herencia relicta por el partido conservador al progresista cuando acaeció el alzamiento de 1868: que en aquella época todos los servicios del ayuntamiento se verificaban normalmente; los ingresos se efectuaban en regularidad; los pagos también: todos los empleados podían contar con su modesta asignación: no se conocía la palabra déficit’: el estado ó la hacienda no eran acreedores del ayuntamiento, la provincia, tampoco. Se había establecido un colegio de segunda enseñanza que estaba montado con perfección: a él acudía la juventud a recibir el alimento de la ciencia y había sido esta una importantísima mejora. Se verificaron antes de 1868 muchas obras públicas, se estableció el alumbrado, y en una palabra, aquellos hombres que hoy no existen, aquellos hombres que hoy están representados por nuestros amigos, no pueden ser tachados de inmorales, ni de ineptos, ni vituperarles en lo más mínimo por los que fueron sus adversarios.

El partido progresista…nos ha legado un déficit enorme; deudas inmensas al estado, a la provincia, al municipio mismo…; y lo que es peor que todo, nos ha legado la costumbre adquirida por este vecindario de no satisfacer las cuotas de repartos.

En cambio ¿cuál es la herencia que el partido progresista ha legado al conservador? Doloroso es consignarlo. El partido progresista, potente en los primeros días de la revolución, ha visto como en sus manos iba decayendo nuestra administración municipal; el partido denominado hoy fusionista no ha tenido la previsión de comprender que no siempre se vive en atmósfera de revolución y que es necesario respirar tranquilidad y calma para que se desenvuelvan los intereses administrativos y al cometer el error de vivir y obrar siempre como si en época revolucionaria viviese ha producido el funesto resultado de legarnos una herencia bien triste. Nos ha legado un déficit enorme; deudas inmensas al estado, a la provincia, al municipio mismo: nos ha legado la desaparición del alumbrado; la paralización completa de obras públicas municipales; un colegio de segunda enseñanza agonizando y que va arrastrando su mísera existencia merced al heroísmo, que heroísmo puede llamarse, de sus profesores que para sostenerlo se avienen a no cobrar sus modestas asignaciones; y lo que es peor que todo, nos ha legado la costumbre adquirida por este vecindario de no satisfacer las cuotas de repartos, municipales y el pernicioso ejemplo de no haberse obligado a los administrados a que los hicieran efectivos por la vía de apremio; procedimiento anómalo que es el origen más firme de muchos de nuestros males: nos ha legado un municipio sin ayuntamiento porque ya en la época en que aun dominaba el partido fusionista en Mayo de 1883 no se acudía a los comicios: no se encontraba quien quisiera representar al pueblo, y no existía ayuntamiento desde dicha época. Ésta es la herencia, que se nos ha legado.

Dada esta situación, fácilmente se comprende que no es la obra de unas cuantas personas, no es la obra de un partido hallar remedio a tantos males: es la obra de todos, sin distinción de opiniones ni de partidos, y mientras no nos unamos todos en la cuestión pavorosa de nuestra situación municipal, y haciendo abstracción completa de la política y sin patriótico esfuerzo no habrá hombres ni partido ninguno que pueda poner remedio al mal; a la tristísima herencia legada por el partido progresista ó fusionista.